Visité Praga en 2019, y quedé maravillada
Praga me recuerda a la ciudad donde nací, cada lugar visitado es una aventura y los lugares antiguos tienen una carga de energia increible.
Cada mañana el entusiasmo me despertaba temprano para comer un consistente desayuno y embarcarme en la aventura diaria. Iniciaba la jornada con una larga caminata por el Monte Petřín, empezando por una cuesta arriba, retando a mi resistencia pero recordandome de mis pulmones serranos. Temprano en la manana hacía ya un poco de frio (el aire de octubre) pero podia quedarme admirando el paisaje de hojas de mil colores y neblina, y luego poco a poco sentir el sol iluminandome la mirada.

Por las tardes era mi momento de pasear por la ciudad, donde se aprecian varios edificios historicos como *El Castillo de Praga ; donde aprendi bastante sobre la riqueza historica de estas tierrras, y pude observar una coleccion de composisiones de Mozart. *El Puente de Carlos ; impresionante estructura que despues de tantos años sigue en pie, imponente fruto de la ingenieria. *La plaza de la ciudad vieja ; lugar perfecto para tomar un vino caliente en ese ambiente bohemio. Quedé impresionada por la riqueza historica de estas tierras, y el maravilloso rio Moldava que divide la gran ciudad en dos, solo haciendome tener ganas de explorar el otro lado al dia siguiente.